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LA ANSIEDAD Y SUS TRASTORNOS


Fobias, Agorafobia, Ansiedad generalizada.


Imagina una alarma que sonase siempre ante el mínimo cambio que sucede en la casa, como andar por el pasillo, un objeto que se cae, etc. La alarma es necesaria, pero su manera de funcionar crearía muchas dificultades y problemas. Igualmente pasa cuando el miedo o la ansiedad no se corresponden con determinados peligros en los que la persona cree, o con la idea falsa de que a uno le faltan recursos para afrontar determinados peligros. En los trastornos de ansiedad hay un desajuste entre los peligros temidos y la preparación para neutralizarlos. Es una preparación inútil que crea diferentes trastornos, según que la ansiedad esté referida a determinados peligros-objeto.


Hoy voy a exponer tres trastornos de ansiedad que son muy frecuentes: 


      - Miedos y fobias específicas

      - Agorafobia y trastorno de pánico

      - Ansiedad generalizada

 

 

MIEDOS Y FOBIAS

 

Padecer una fobia, no solo limita la vida al objeto fóbico, sino que la limita en muchos otros aspectos, ya que la persona está  hipervigilante ante la mínima posibilidad de contactar con el objeto fóbico. Necesita estar hipervigilante para así poder evitar o escapar del objeto, y claro, el objeto puede aparecer en los lugares y situaciones más insospechados. Se pueden tener fobias muy diferentes. Algunos ejemplos: animales, ascensores, conducir, cuchillos, inyecciones, médicos, alturas, lugares cerrados, ruido, etc.

 

Conviene diferenciar entre miedo y fobia. El miedo es bueno, y nunca lo quitaremos, nos protege. Todos tenemos miedo y lo necesitamos en más situaciones de las que nos parece, y cuando no es así se tiene un problema. Tomemos los siguientes ejemplos: Cruzar una calle, conducir, viajar, hablar con desconocidos, un perro desconocido y grande que aparece en el campo por sorpresa... En todas estas situaciones el miedo hace que procedamos con cuidado, pero proceder con cuidado no significa evitar el contacto o huir descontroladamente como se hace en las fobias. Incluso sentir un miedo leve, no impide que disfrutemos o utilicemos situaciones en las que hay que ser cautos a nuestro favor, por ejemplo, conducir, viajar…Cuando tenemos cautela en algo solo estamos hipervigilantes en el momento de percibir algo “raro”, pero enseguida somos capaces de hacer una interpretación correcta y seguimos tranquilos. Si en lugar de miedo tuviéramos fobias estaríamos hipervigilantes casi de continuo, tratando de adivinar los peligros para evitar su contacto. Así, según la fobia, no podríamos salir a la calle, no podríamos conducir, viajar, hablar con desconocidos, pasar cerca de un perro, etc. Los evitaríamos a cualquier precio, aun a costa de crear problemas mayores. Y si nos viéramos obligados a tener que estar en esas situaciones, lo haríamos con una ansiedad y un sufrimiento excesivos.

 

Aunque no lo parezca, el tratamiento de las fobias, es fácil, en muchos casos breve, y da buenos resultados. Es importante que el  paciente reciba una explicación sobre su fobia y los factores de mantenimiento de la misma y también como va a ser el tratamiento en su caso, los pasos que seguiremos y lo que tendrá que hacer, y le ayudaremos a hacerlo. Las técnicas se adaptarán siempre a cada caso hasta que el paciente vaya “atreviéndose”, cada vez más, a contactar con el objeto temido hasta llegar a disfrutarlo o utilizarlo a su favor.   

      

 

 

ANSIEDAD GENERALIZADA

 

Se caracteriza por tener pensamientos de preocupación y aprensión generalizadas a diversas situaciones, a veces poco claras y referidas al futuro, tanto inmediato como más a largo plazo. Se siente como si fuera a pasar algo malo, anticipando y considerando todos los peligros posibles y dándole vueltas a las posibles maneras de impedirlos (preocupación y rumiación ansiosa).

 

En estos casos no se reacciona ante un peligro concreto e inmediato, sino ante una vaga sensación de amenaza. La ansiedad es una respuesta más compleja que el miedo,  ante una situación, acontecimiento o contexto también más complejo…Se pueden notar sensaciones corporales con diferente intensidad, incluso leves, como:  

 

- Palpitaciones

- Sudoración

- Boca seca

- Temblores

- Falta de aire

- Hormigueos

- Opresión en el pecho

- Sensación de mareo

- Nauseas

- Molestias en el estómago

- Inquietud

 

Si se puede, se suelen evitar las situaciones en las que podría ocurrir lo que se teme, y si se llega a hacer, las personas no terminan de quedarse tranquilas. La ansiedad también puede afectar al rendimiento,  perturbando la ejecución de tareas.

 

En la ansiedad es corriente tener la sensación de que los acontecimientos se producen de una forma incontrolable e impredecible “no sé que ocurrirá y no podré hacer nada con lo que ocurra”.

 

En cuanto al tratamiento, en primer lugar se le explica al paciente en qué consiste la ansiedad, y en su caso como se generó y como la está manteniendo. Luego se le enseña a gestionar su pensamiento ante las preocupaciones que le vienen, fundamentalmente orientadas en diferenciar y asumir lo que tiene solución, lo que no tiene solución, lo que depende de si mismo, lo que depende de otros, lo probable, lo solamente posible, lo imposible. También se suelen utilizar determinadas técnicas de relajación con el objeto de reducir la activación y facilitar un pensamiento más realista y creativo, la toma de conciencia de los pensamientos y la reestructuración de los pensamientos sobre la incertidumbre, y finalmente la aceptación plena de la incertidumbre y su desactivación emocional.

      

 

 

AGORAFOBIA Y TRASTORNO DE PÁNICO

 

Si tuviera que resumir de una manera práctica lo que es la agorafobia, diría que es la fobia a alejarse de lugares o personas que proporcionan seguridad o de estar en una situación que interfiera o impida el contacto inmediato con esas personas o el regreso a los lugares de seguridad. Las personas y los lugares de seguridad así como las interferencias son muy variadas. Pero básicamente es eso.

 

La agorafobia está muy relacionada con las experiencias de pánico hasta el punto que suele ser la consecuencia de haber sufrido ataques de pánico .

 

 

Los episodios de pánico se caracterizan por los siguientes componentes: 

 

 

Sensaciones corporales. Al menos cuatro de las siguientes:

 

- Palpitaciones o ritmo cardiaco acelerado

Sudoración

- Temblores

- Respiración dificultosa o ahogo

- Sensación de asfixia

- Dolor o molestias en el pecho

- Nauseas o malestar abdominal

- Sensación de vértigo, inestabilidad, mareo

- Sensación de irrealidad o despersonalización

- Parestesias (sensaciones de adormecimiento o cosquilleo)

- Ráfagas de frío o calor

 

Aspectos cognitivos

 

Pensamientos anticipatorios

 

“Y si me vuelve a dar…”, “y si me vuelve a dar en… sin ayuda...”, “si me da, se va a extralimitar…”, “si me da, no lo podré soportar… ,es mas fuerte que yo, no podría sentirlo, me puede…”, “es algo muy peligroso…".

 

Atención selectiva

 

Dirigida, casi de continuo a las mínimas sensaciones que se parezcan o te recuerden a las sensaciones de pánico que experimentaste. Y a todas las maneras posibles de cómo y donde te puede llegar a dar el ataque para asi, poder evitar que ocurra, y si no pudieras evitarlo, como escapar y llegar lo antes posible a un lugar seguro para ti, donde te puedan asistir.

 

Conductas de evitación y escape

 

Con el propósito de evitar (o escapar de) cualquier posible situación que pueda desencadenar el temido ataque de pánico y asimismo, evitar las temidas sensaciones. En este trastorno las personas que lo padecen no se fían del funcionamiento de su cuerpo ni de su mente ni de sus emociones, y temen que en cualquier momento, repentinamente se pueda desencadenar un ataque de pánico, o un desbordamiento físico, mental o emocional. Temiendo así, “morir repentinamente”, “volverse locos”, “descontrolarse”, etc. 

 

 

Básicamente los temores agorafóbicos principales se pueden agrupar en tres, que son: 

 

   •   miedo intenso a sentir unas sensaciones que se interpretan como peligrosas

   •   miedo intenso a que esas sensaciones se desborden

   •   miedo intenso a no poder soportarlas si se producen

 

Por todo ello la persona tiene que estar restringida a estar en la zona de seguridad compuesta por lugar y/o personas determinadas, y como decía antes, cuando se tiene que alejar de la zona de seguridad o algo interfiere con dicha zona de manera inmediata, la ansiedad se dispara. Debido a este temor, tienden a evitar cada vez más, lugares o situaciones  que son necesarios o importantes para su vida, lo cual termina convirtiéndose en un hábito. La agorafobia no es una enfermedad mental grave como puede ser la esquizofrenia, no tiene nada que ver con esta. Pueden estar tranquilos en este sentido.

 

¿Cómo se genera?

 

Piensa que llevas una bolsa de plástico y vas echando cosas porque crees que la bolsa aguantará todo lo que le eches. No eres consciente de lo que está pasando, pero si te das cuenta de que esa bolsa está teniendo dificultades para aguantar todo lo que le estás echando, la bolsa es como si se quejara, pero tú sigues llenándola, hasta que llega un momento que la bolsa se rompe bajo tu sorpresa. Entonces, como no sabes lo que ha pasado, en lugar de coger otra y llenarla menos, decides no fiarte de las bolsas, y evitas coger otra, pero claro necesitas recoger tus cosas y meterlas otra vez en una bolsa. Pero ya no te fías.

 

Imagínate que cuando se rompe la bolsa es el equivalente al primer ataque de pánico, que puede ocurrir por diversas situaciones y causas, a partir de ese primer ataque de pánico, hay un antes y un después, y en ese después uno teme que le vuelva a ocurrir y vive solo para evitar que ocurra, como pegado a los lugares y personas que le dan seguridad y ayuda. Luego este problema se sigue manteniendo por la dependencia y la evitación que se hace de alejarse de la zona de seguridad, por la evitación más primaria aún de evitar las sensaciones similares al ataque de pánico experimentado.

           

 

Respecto al tratamiento, he de decir que la AGORAFOBIA, tiene solución. Pese a que oirás a algunos decir que no. Sí la tiene, si el tratamiento es el adecuado. Y además hay que intentar solucionarlo porque si no se cronifica. El tratamiento se hace a la medida de cada persona y la capacita para poder llevar una vida normal desde la confianza en su funcionamiento psicocorporal. Iré dando apuntes sobre el tratamiento en sucesivos artículos. 

 

No obstante, de manera muy esquemática señalo como aspectos fundamentales del mismo, los siguientes:

 

 

- Explicar al paciente la génesis y mantenimiento de su problema ya que esto le tranquilizará algo y facilitará su colaboración en el tratamiento.

 

- Según los casos viene bien el entrenamiento autógeno para reducir la activación y generar en el paciente confianza en la autorregulación de su organismo.

 

- Ayudarle a ser consciente  y desidentificarse de sus pensamientos catastróficos.

 

- Exposición en imaginación a aquellas situaciones que le gustan, a sus objetivos, como manera positiva de alejarse de la cárcel de la zona de seguridad.

 

- Exposición en vivo junto al afrontamiento de otros miedos ocultos que pueden ir saliendo . Aquí nos podemos encontrar con muchos otros problemas (gestión del estrés, déficits asertivos, personalidad dependiente, personalidad evitativa, problemas de pareja, perfeccionismo, otros trastornos de ansiedad, que tendremos que ir tratándolos simultáneamente).  


                                           

Jesús Rodriguez Goñi.


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Dr. Jesús Rodríguez Goñi

(Dr. en Psicología con número de colegiado M-6504)

 

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